La historia de Hines:
Recientemente, el señor Hines, propietario de la empresa Hines Lumber, tuvo que cubrir el puesto de un alto cargo ejecutivo. Se valoró la candidatura de dos gerentes con igual experiencia y finalmente la empresa eligió aquel que llevaba menos años trabajando para ellos. Al saber de su ascenso, el otro hombre preguntó al señor Hines por qué no había sido él el elegido. En lugar de contestarle, el señor Hines le preguntó si había llegado algún cargamento de madera aquel día. El hombre respondió que lo comprobaría y minutos después le informó de que el cargamento había entrado aquella mañana. Entonces el señor Hines quiso saber de qué tipo de madera se trataba. Tras comprobarlo de nuevo, el candidato le informó de que se trataba de pino del número 6. A continuación el señor Hines le preguntó cuántos pies tabla aparecían en el pedido. Una vez más tuvo que salir de la sala para comprobar que el número exacto era 3.500 pies tabla. El señor Hines siguió interrogando al candidato durante varios minutos. A continuación, le pidió que esperara en la habitación contigua y dejó la puerta entreabierta para que pudiera escuchar.
Entonces, el señor Hines hizo llamar al candidato que había sido ascendido y le preguntó si había llegado algún cargamento de madera aquel día. El candidato contestó que lo comprobaría y en pocos minutos volvió con la siguiente respuesta. Había llegado un cargamento de pino del número 6 en la pista tres a las 9:30 de la mañana con un total de 3.500 pies tabla de madera. La carga se descargó a las dos de la tarde y se guardó en el almacén número 18. El valor del pedido ascendía a US$16.352, su referencia era 65-03 y procedía de la empresa Williams.
El señor dio las gracias al hombre y le dijo que se podía ir. Cuando el segundo hombre dejó la sala, el señor Hines llamó al primer candidato, que había estado escuchando toda la conversación. Entonces le dijo que ahora ya sabía por qué habían ascendido al otro candidato en lugar de a él.
